El pasado fin de semana, nuestras mujeres jóvenes y adolescentes se reunieron para un picnic muy especial lleno de compañerismo, alegría y reflexión.
En medio de risas, juegos al aire libre y un delicioso almuerzo compartido, también tomamos un tiempo para hablar de algo muy importante: el deseo de Dios para nuestras vidas.
Conversamos sobre cómo Él nos llama a vivir con identidad, propósito y amor, recordando que no estamos solas en nuestro caminar. ¡Fue un momento poderoso de conexión con Dios y entre nosotras!
Gracias a todas las que participaron, oraron, trajeron algo para compartir y, sobre todo, abrieron su corazón. ¡Dios está levantando una generación de mujeres fuertes, sabias y llenas de fe!
¡Que este sea solo el comienzo de muchas más experiencias juntas!

